Es extraño que una isla tan bonita como Lesbos no esté abarrotada de turistas cada año. Bueno… de hecho, lo estaba. Hasta el año pasado almenos. ¿El motivo? Los extranjeros a los que llamamos “refugiados”, que llegan practicamente a diario, cruzando en bote desde Turquía arriesgando su vida.

“Los pocos turistas que vienen, preguntan: ¿No hay refugiados?” me contaba Triandafilia, una joven que trabaja de camarera en el puerto de la normalmente turística localidad de Molyvos –también conocida como Mithimna–, al norte de Lesbos. Por lo que se explica, los viajeros esperan ver la Isla llena de refugiados por la calle, y se sorprenden al ver una paisaje, digamos, normal.
Y es que la bajada del turismo este año, es una gran preocupación para muchas de las personas que viven en Lesbos. “Nosotros trabajamos los seis meses del turismo, para poder comer también los otros seis”, resumía con sensillez Mirsini, que lleva junto a sus padres un negocio familiar de alquiler de motos, también en Molyvos. Sus palabras son solo un ejemplo de las multiples quejas y lamentos que he escuchado en las dos semanas que llevo en Lesbos: En los hostales y hoteles, restaurantes, bares etc.

Ésta es una isla, para que nos entendamos, como pueden ser las Islas Baleares: Són temporeros, y su economia se basa esencialmente del turismo. És verdad, la agricultura también, pero la venta muchos de estos productos también dependen de los miles de viajeros que vienen a veranear cada año. Como me decía Philip, un cooperante aglosajón de mediana edad que ya vino en Agosto del año pasado de voluntario: “La gente local esta traumatitzada. Les ha canviado la forma de vida, no solo a los que trabajan directamente con turistas, sinó a los granjeros, queseros…”, explicaba con gesto serio.
“El turista sabe que en la isla hay miles de immigrantes, y piensa que quizá están desesperados, y teme por su seguridad”, resume el Sr. Samiotis, que dice llevar 45 años en el negocio de los Tour Operadores. Desde su oficina en Mitiline, la capital, comprueba las estadísticas de su empresa: “El pasado mes de Julio, hemos vendido un 62,7% menos que en Julio del 2015. Y Agosto se prevé igual…”.

Como me pareció un hombre con experiencia y reflexivo –y aprovechando que me encontraba ya sentado en su despacho–, le pregunté qué haría él con el tema de los refugiados y la consequente falta de turismo. El hombre, muy vivo, al saber que vengo de España, me hizo esta observación: “España tiene cortada su frontera con África –refiriéndose a Ceuta y Melilla-, entonces (las personas que quieren llegar a Europa) han cambiado su ruta, han dado la vuelta por el norte de África y intentan llegar (a Europa) por aquí… ¿ves que es extraño, verdad?”, me dijo con una sonrisa irónica. “En mi opinión –continúa–, Europa debería aceptar más refugiados. Los que vienen son gente joven, aprenderán y trabajarán. ¿Por que crees que Alemania fue el primero en aceptarlos?”, me pregunta retóricamente, y por su auto respuesta se aprecia que es un autentico hombre de negocios: “(Los alemanes) Fueron inteligentes, porque necesitan trabajadores: Más horas por menos dinero”. A pesar de esta apología a la explotación laboral, el señor Samiotis dijo seguidamente algo interesante: “La población en Europa está envejeciendo, y la mayoría de los que vienen son muy jóvenes. Si Europa se organiza bien, podrían acoger a muchos. Hay unos dos millones esperando a cruzar des de Turquía, y esto es un asunto Europeo, no solo Griego. Todos los socios (de la UE) deberían ayudar. Piensa –me dice–, si en Grecia hay 60.000 (refugiados), no sería un problema para España acoger a 100.000, por ejemplo, y otros países igual. Repartidos, está claro”.

Otro opinión también bastante extendida entre los locales, es la que culpa a los medios de comunicación de asustar a los turistas. Melinda, una australiana que lleva viviendo en Grècia unos 23 años y que el año pasado creo la Fundación Asterias para ayudar a las personas que llegan a la Isla en bote, especialmente a los niños, lo explica así: “Los medios solo muestran imagenes de gente llegando en barca, gente ahogandose, los campos (de refugiados). Solamente muestran las desgracias, nada más, y esto ha dado una mala imagen a Lesbos, por eso los turistas no quieren venir”.

Al decir al principio de éste parágrafo que este punto de vista es bastante compartido, lo digo por mi propia experiencia en la isla. Especialmente en el norte, sea en Molyvos o Petra, al preguntar por la situación en restaurantes y tiendas, me he encontrado bastante negatividad, o lo primero que me han preguntado es si era periodista. Una mujer en una tienda, me dijo algo así como “no necesitamos a mas periodistas aquí”.
La conversación empezó precisamente porque me preguntó, al pasar por delante de su local, por qué hacía yo tantas fotos. Yo estaba haciendo fotos a la playa, entre otras, la que ilustra este post. Como decía Triandafilia al principio del post, puede que los viajeros que llegan, como los que directamente, no van, se esperen o piensen que hay algo mucho peor de lo que realmente es. Sí, es verdad, llegan personas en barcas prácticamente a diario, pero esto no afecta al día a día normal. Tu puedes disfrutar de la isla tranquilamente sin llegar a enterarte de lo que está pasando.

És cierto que hay unos 5.000 extrangeros aproximadamente, pero suelen estar semi recluidos en los campos. Y ojo, no estoy diciendo que esto sea lo correcto ni lo deseable, estoy diciendo las cosas como son. En el centro de Mitiline por ejemplo, si que se reconocen personas venidas de otros sitios haciendo vida social y gastando su dinero en comercios locales. Pero una vez fuera de la capital, puedes no llegar a enterarte de lo que está pasando. Sería mucha casualidad, aunque podría llegar a pasar, que vieras llegar un bote en la playa donde tu te encuentres, aunque en este caso, en vez de asustarte, lo que tendrías que hacer, obviamente, sería ayudar.

A pesar de todo, como estoy un poco de acuerdo las quejas –ya que es verdad que durante el ultimo año Lesbos solo ha aparecido en los medios relacionada con el drama–, os dejo una selección de fotos de esta isla preciosa. La verdad es que es un sitio realmente bonito y relativamente barato –para ser Europa­­–. Así pues, a pesar de las noticias, sigue siendo un magnífico sitio para veranear!

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