Ilustración y texto de Montorix

Cuando veáis este cuadro de arriba pensaréis: ¡ala, una sirena GORDA! Si no estuviese gorda no pensaríais ¡ala, una sirena delgada o ala una sirena NORMAL! Porque lo normal tiene el premio de no ser castigado con la exclusión y entonces pasa desapercibido, no hace saltar las alarmas como lo hace aquello que transgrede los cánones.

Hoy he ido a la primera sesión gratuita con la nutricionista que ofrecían en mi gimnasio. Ha sido de esas cosas que se hacen sólo porque son gratis, no porque fueses a contratarlo o a comprarlo previamente. Una vez allí pues lo típico: primero me ha preguntado cual era mi motivo para ir al gimnasio. Le he contado que quiero tener más energía porque he estado bastante tiempo deprimida, quedándome mucho en casa y haciendo pocas cosas, por falta de ganas por lo que eso contribuye a tener menos energía y es un poco bucle (bueno aquí me ha salido mejor explicado que con ella pero me he hecho entender) me ha pesado con una balanza que mide a parte de los kilos el porcentaje de masa grasa y de masa muscular y luego me ha preguntado sobre mis hábitos alimentarios, así a grandes rasgos.

Hasta aquí todo más o menos bien pero entonces es cuando ha venido lo chungo. Mientras me mostraba detalle a detalle el informe sobre mis grasas y mis músculos que se genera a partir de la balanza ha pronunciado su brillante discurso de nutricionista “Nuestro objetivo es bajar el porcentaje de grasa para entrar en los parámetros normales, lo normal es entre tal y tal y tu estás en tal punto” ¿Nuestro objetivo? ¿No has escuchado nada de lo que te he dicho justo al empezar la sesión? Tu objetivo es ganar dinero con lo tuyo, mi objetivo es, simplemente, hacer deporte para cuidar mi mente y su relación con mi cuerpo y no entrar dentro de los parámetros de la normalidad. Por lo tanto no es nuestro objetivo. Obviamente en ese momento no le he dicho esto, más bien escuchaba atenta y asintiendo con la cabeza llegándome a creer por momentos lo que decía a la vez que me iba invadiendo cierta sensación de tristeza y decepción conmigo misma.

Hoja con mis resultados de músculo y grasa…

Al salir de allí me he planteado contratar sus servicios para acercarme al objetivo que ella, con la legitimidad que le otorga su título profesional y una máquina que te dice lo que es normal y lo que no, me había impuesto. Pero me sentía triste, cada vez más. Se me han quitado las ganas de todo en ese momento, me han entrado ganas de irme a casa y ponerme a dormir. Pero, ¿por qué? Algo que yo creo que es muy duro de hacer pero que es algo necesario para salir a flote de una depresión es analizar los sentimientos, conocernos a nosotras mismas y tomar consciencia de nuestros procesos anímicos en vez de escondernos para no sufrir que es lo que hubiese hecho yendo sumergirme entre las mantas. Por lo tanto es lo que he hecho.

¿Gordofobia interiorizada? Seguro que por una parte si, puesto que aunque me posicione contra ella he estado creciendo y conviviendo toda la vida con un discurso generalizado gordofóbico y sigo sabiendo que socialmente no es correcto, porque no es el canon normal, por lo que es como si me dijeran que yo estoy mal y por mucho que yo no quiera que estar gorda sea lo malo tampoco quiero ser lo malo y no es fácil cambiar el sistema cuando éste te empuja a cambiarte a ti para encajar en él y perpetuar sus opresiones.

Pero no es solo eso. Me siento profundamente dolida porque para mi es un logro estar yendo al gimnasio de forma constante, así como estar estudiando y hacer varias actividades que me gustan y tener ganas y fuerzas para hacerlas y ella ha restado toda la importancia a esto para imponerme el logro que a ella le interesa y del cual, obviamente, estoy mucho más lejos.

Quiero estar sana (mental y físicamente) y su intento de adelgazarme me ha alejado de esta condición de forma paradójica a la asociación que se suele hacer de forma errónea entre salud y adelgazamiento.

Para más post relacionados, ver https://bruticiasublim.wordpress.com, el Instagram de Brutícia Sublim @bruticiasublim y el Instagram de Montorix @montorixart

Share This